martes, 10 de julio de 2012

El caldero del diablo.



La próxima Legislatura, en lo que respecta al Senado, hará sesionar bajo un mismo techo a varios de los personajes más oscuros...

Demonios de todos los partidos, cuernos de todos los colores, muchas colas que pisar y muchos trinches apuntando a todos lados. La próxima Legislatura, en lo que respecta al Senado, hará sesionar bajo un mismo techo a varios de los personajes más oscuros de la política nacional.

Empecemos con Manuel Bartlett. Uno de los fantasmas del pasado perredista, artífice, personaje directamente vinculado con la caída del sistema de 1988 que le dio la Presidencia a ése, el gran demonio del pasado mexicano del siglo XX, Carlos Salinas de Gortari. Bartlett llegará al Senado para disfrutar de una curul que no pudo ganar a través de los votos, pero que supo asegurar por la vía plurinominal. Y es que, ya ven, hasta AMLO dice que el ex priista ha sido congruente en sus posturas, de ahí que hoy forme parte de las filas del Partido del Trabajo y hasta senador lo hicieron.

También estarán ahí Mónica Arriola, hija de, nada menos, Maquiaelba. Y para que no extrañemos la grilla sindical, por si no era suficiente con la ahora senadora del Panal, también llega abanderado por el PRI Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato de Pemex. Y también por el PRI, el siempre controvertido personaje Emilio Gamboa Patrón.

Sujetando el cucharón para darle vuelta a las pócimas, estará Dolores Padierna nutriendo la bancada del PRD. Tendrá como compañeros de grupo a Alejandra Barrales, Alejandro Encinas, Manuel Camacho Solís, Ana Gabriela Guevara, David Monreal, también (porque en todos los partidos se mueven bajo los usos que tanto critican) Adán López, sobrino de Andrés Manuel López Obrador. ¡Ah!, y por supuesto, César Yáñez, ¡su coordinador de comunicación! Mención aparte (a mi juicio mucho se salvan de esta lotería casi impresentable) merecen Mario Delgado y Armando Ríos Piter.

El PAN contribuye a las filas del caldero, digo, el Senado: tendrá a Mariana Gómez del Campo, que no logró su candidatura al Gobierno del Distrito federal; Ernesto Cordero, que tampoco la consiguió, pero para la Presidencia; Luisa María Cocoa Calderón, que no llegó a la gubernatura de Michoacán; Alonso Lujambio, ex titular de la Secretaría de Educación Pública; Roberto Gil Zuarth, a quien le fue muy regular como coordinador de campaña de Josefina Vázquez Mota. Andará por ahí también Javier Corral, quien hoy es diputado federal.

Sí, los próximos seis años, el edificio inteligente de Paseo de la Reforma e Insurgentes será el caldero del diablo: tantos colores, tantos intereses, mucho colmillo y, bueno, hasta representantes de sindicatos nacionales deberán sesionar y buscar acuerdos en pro del futuro del país. No por ser pesimista, pero puro peso pesado de esos que hacen temblar el suelo.

El PRI estará representado por 52 senadores, a quien su partido mancuerna, el PVEM, le daría otros nueve, para ser en total 61 senadores. El PAN tendrá 38, el PRD 22 y el Panal a la hija de Elba Esther. Se queda el PRI a cuatro curules de lograr la mayoría, y eso con la suma de los verdes. Y es que, de los 128 lugares, necesitaban ser 65 para ser considerados mayoría absoluta; pero no se les hizo, así que obligadamente tendrán el diálogo como vía para concretar acuerdos, pensando bien, claro... porque leyendo los nombres, vemos que el Senado quedó formado como caldero del diablo... el horror.
Fuente: Columna Excelsior, Yuriria Sierra

miércoles, 27 de junio de 2012

Tepito

A través de la antropología y arqueología chilanga realizamos una disección del Homo Tepitecus para conocer a detalle a este linaje infaltable en la memoria colectiva de la capital.
El Homo Tepitecus es una estirpe de chilango que provoca una multitud de historias, leyendas, rumores, mitos, cuentos, chismes, ficciones, mitotes e intrigas por modus vivendi  y su andar en la capirucha. De carácter luchón, aguerrido, rebelde y trabajador, estos hombres y mujeres del barrio de Tepito, que a diario salen a ejercer el comercio para ganarse el pan y a la vez sobreviven al estigma que los criminalizan y a la autoridad que los vigila, son parte de la identidad urbana y cultural del Distrito Federal.
Pasiones y rencores, emociones y temores, insomnios y reticencias despiertan la palabra "Tepito" y su gente que lo habita y vive a diario. Y es que desde el nombre surgen las incógnitas, algunos dicen que se generó de un código policiaco para detener delincuentes en la zona: “Te-pito cuando vea otra vez al ratero ese...”. Por otra parte, algunos académicos infieren raíces náhuatl como Tepitón y Tecualtepitón, y hasta lo asocian con el nombre indígena de la isla de Pascua: Te Pito (el ombligo del mundo).
Tepito se forma de las calles Aztecas, Fray Bartolomé de las Casas, Caridad, González Ortega, Florida, Matamoros, Tenochtitlán, Toltecas y Jesús Carranza, además abraza y se hace acompañar de los barrio de Peralvillo, Lagunilla y El Carmen, que lo extiende hasta Reforma Norte, Canal del Norte, Circunvalación, Ferrocarril de Cintura, Peña y Peña, Apartado y República de Perú.
A Tepito se le atribuyen varios apellidos como “barrio bravo”, “boutique de los pobres”, “cuna de boxeadores”, “mercado de ocasión”, “lugar de sonideros y grandes bailarines”, “el reino de la fayuca bara bara”, “zona de chulos, padrotes y reinitas”, “el edén de la piratería”, “ la tierra del lique, pique y califique”, “el lugar más peligroso de la ciudad”, “el paraíso de la delincuencia”, “Tepisur”, “Tepis”, “Peritepis”, y otros motes por la extensa gama de personalidades y actividades que se realizan en sus calles.
Tierra auténtica de convivencia, solidaridad y defensa del barrio y la identidad tepiteña, de gente que cabulea, rifa, alburea y llena de piropos a quien se le antoja, ha inspirado novelas como Los Hijos de Sánchez de Oscar Lewis, Chin chin el Teporocho de Armando Ramírez y La esquina de los ojos rojos, de Rafael Ramírez Heredia.
Ha sido casa de boxeadores como Kid Azteca, Ratón Macías, Púas Olivares, Famoso Gómez, Carlos Zarate, Huitlacoche Medel y Guadalupe Pinto; del futbolista como Cuauhtémoc Blanco, aunque se los disputan en la colonia Tlatilco; luchadores como el Huracán Ramírez y Místico (hoy Sin Cara en la WWE); los comediantes Mario Moreno “Cantinflas” y Adalberto Martínez “Resortes”; el Sonido Pancho; el bailarín y actor Arturo Ayala “Tirantes”; el torero Jaime Bravo; el pintor Daniel Manrique; el periodista Ricardo Rocha; el cronista y hojalatero social Alfonso Hernández; hasta la vendedora de ropa interior, campeona nacional y profesora de albures Lourdes Ruiz, “La Verdolaga Enmascarada”.
El lado negativo de esta tierra de chilangos laboriosos es el estigma de violencia, ilegalidad y delincuencia, pues la calle Jesús Carranza, en el corazón de Tepito, ostentaba hasta hace unos el récord de tener el mayor número de vecinos presos en las cárceles capitalinas. Además es considerada la calle más peligrosa de la Ciudad de México y un punto neurálgico de presuntos narcotraficantes, sicarios, secuestradores, estafadores y extorsionadores, de acuerdo con la procuraduría capitalina.
En Tepito viven personas y personajes que enriquecen y sostienen al barrio con dignidad, que bien podrían integrar una mitología urbana chilanga, tan especiales que no los hay en otros rincones de la ciudad como el fayuquero; el timador “dónde quedó la bolita”; el hojalatero igualador de color; el polifacético comerciante ambulante; el seductor chambelán; el gandalla; el músico creativo; el diablero; el carterista; los cadeneros; el abominable hombre de las nieves (helados); el pepenador-reciclador; el chatarrero, el chinero; la bailarina nocturna; la vendedora de instantes eróticos; los rencores vivos; el franelero, entre otros; así como también hay licenciados, médicos, ingenieros, arquitectos, artistas plásticos y demás profesionistas que son el alma de estas calles.  No es el barrio el que hace al tepiteño, es el tepiteño el que nace, hace y crece al barrio, de acuerdo a la elección que haga, incluso si esta es insólita o infame. El Homo Tepitecus puede ser la salvación o la condena del Barrio de Tepito. 

viernes, 18 de mayo de 2012

Estudia.

Aquí 10 tips para aumentar la eficacia al estudiar.
1- Voluntad para estudiar:
Nada se logra sin voluntad propia. Aun cuando te obliguen a hacerlo, si tu no estas dispuesto a concentrarte y a aprender, no lo harás.
2- Busca motivos que te animen a estudiar:
Piensa en tu futuro, en tus logros. ¿Cuál es el motivo por el que debes estudiar? Mantén una meta y ve a ella.
3- Encuentra tu mejor técnica de estudio:
Cada persona tiene una mentalidad diferente. Prueba diferentes técnicas de estudio y quédate con la que te sea mas eficaz.
4- Estudia en un lugar cómodo:
Estudia en una habitación silenciosa, fresca e iluminada. No debe haber nada que pueda distraerte.
5- Planifica todo:
Antes de empezar, tómate algunos minutos para planificar todo lo que harás.
6- Aprovecha el tiempo:
No te distraigas, si dedicaste tiempo al estudio ¡Aprovecha cada minuto!
7- Analice, comprenda:
Lee detenidamente los textos y comprende cada una de sus palabras. Si hay algo que no entiendes, vuelve a releerlo las veces que sea necesario.
8- Prepárese para los exámenes:
Estudia con mucho tiempo de anticipación y por partes. No podrás aprender todo junto el último día, solo te confundirás más.
9- Tenga siempre su anotador:
Anota y anota todos aquellos pensamientos que no debes olvidarte. Se prolijo para no confundirte. Tenlo siempre contigo.
10- Empezar por lo más fácil:
Haz todo lo más fácil primero y luego, el tiempo que te queda ocúpate de resolver aquellos problemas y cuestiones mas complicado.